jueves, 22 de julio de 2010

Mantita de Matilde

Querida Matilde,

Esta semana ha estado llena de trabajo. Después de terminar un informe para un profesor decidí dedicar mi miércoles a terminar tu mantita. Todos los proyectos hoy día tienen la misma prioridad para mi, el trabajo, los estudios tus regalos. Estoy haciendo mi mejor esfuerzo con todo mi cariño para hacerlo todo y bien.

Muy temprano en la mañana me senté frente a la máquina a cocer con todas mis herramientas de trabajo, una botella de agua y mi música favorita sonando. Trabajar en esta manta para ti, que no es ni la más perfecta ni la más bonita me ha hecho muy feliz. En su elaboración han participado muchas personas, la Claudita Constanzo desde Chile me daba instrucciones por skype y correo, tú papá me ayudó a armar las partes y me sugería como hacerla, Andrea Puccio me recomendó sumarle la tela blanca para darle más luminosidad y así, la manta tiene el cariño de más personas de las que podrías imaginar y que pronto conocerás

Mientras cortaba la tela, cocía y pensaba como resolver mis micropuzzles de manualidades, tales como descubrir cuál es el derecho o revés de una tela o cómo unir las distintas partes, pensé incesantemente en ti y en tus bisabuelas y me encantó creer que este regalo que te hago nos entrelaza a través del tiempo.Para cuando crezcas quiero que sepas que esta mantita tiene un poco de ellas para ti.

Ambas, tu bisabuela Rosa y Violeta trabajaron y trabajan como costureras. Recuerdo con mucho cariño el sonido de los botones en la caja de metal de zapatos calpany que tenía mi abuela Rosa, la que mi mamá rescató para mi cuando ella murió. Mientras ella trabajaba en la máquina instalada al borde de su cama me dejaba jugar a su lado con la caja, yo metía mi mini mano y movía los botones para escuchar el sonido o seleccionaba los botones que más me gustaban, los contaba y ordenaba por color. La mayoría de las veces conversábamos mientras yo pegaba botones en una tela o tejía algún chaleco para mis muñecas. Los domingos por la mañana en esta misma rutina pero acompañada por una hallulla tostada con mantequilla y mermelada y té con azúcar, escuchábamos un programa infantil que se llamaba Abracadabra en la radio Tierra, una radio que operaba durante la dictadura con programas feministas, programas para niños y donde se podía escuchar hablar de política con un poco más de crítica e inteligencia. Tu bisabuela Rosa trabajaba en una sastrería frente al paseo San Agustín en Santiago y los sábados al salir del trabajo nos llevaba una casata italiana con galletas del tip top para el postre. Estoy segura que estaría muy feliz de conocerte.

Tu bisabuela Violeta trabaja aún haciendo ropa de mujeres en la calle Buenos Aires en Patronato. Me encantaba caminar con mi mamá por esa calle llena de tiendas de inmigrantes asiáticos que vendían cosas llenas de colores y en cada tienda podías encontrar un montón de sorpresas. Recorríamos esas calles desde el metro para juntarnos con tu bisabuela a la salida del trabajo e ir de compras o caminar por la calle Ahumada en el centro de Santiago hasta la Alameda donde nos despedíamos. Cuando vayamos a Chile vamos a recorrer juntas estos lugares más de una vez.

Ahora va una foto de tu manta inmaculada y un par de chalecos que espero disfrutes y llenes de historias mientras juegas y creces




Te queremos mucho.
Paulina y José

domingo, 18 de julio de 2010

Mi pancita

Nuestra querida Matilde,

En cuanto supe que estaba embarazada sacaba mi pancita tratando que se me notara que estabas dentro de mi. En las primeras fotos, estaba segura que ya se me notaba el embarazo con solo cuatro meses. Ya en mayo la cosa era más evidente y andaba feliz por la vida modelando. Ahora ya con seis meses y un poco más, mi pancita habla por si sola.
Te queremos mucho
Paulina y José




Cerca de los tres meses 4 de Abril del 2010


2 de Mayo 2010


Seis meses y una semana 18 de Julio 2010

viernes, 9 de julio de 2010

26 semanas de gestación

Nuestra querida Matilde,

El jueves 8 de julio tuvimos nuestro control médico para saber como va todo con el embarazo. Nos hicieron los exámenes rutinarios, nos midieron el útero y ya llegamos a los 27 cm, lo que da cuenta de como vas creciendo semana a semana. Escuchamos tu corazón latir y conversamos con el doctor de lo bien que me siento. No me duele la espalda ni me siento tan pesada a pesar que ya he subido 6 kg!!!!!, uno por mes de gestación. Me siento tan bien y contenta mirando mi pancita, que incluso muchas veces cuando despierto por las mañanas se me olvida que estoy embarazada y cuando me cruzo por el espejo y me veo gigante me asusto de mi misma y después sonrío y te doy los buenos días.

Mientras estábamos en la consulta, el doctor nos volvió a leer los resultados de tu ecografía porque él no estuvo el mes pasado en el hospital. Nos causó mucha risa que nos preguntara si ya sabíamos si eras niña o niño. Tú papá le dijo que por supuesto, que nos habían informado que eras un niño frente a lo cual el pobre doctor se puso pálido y nos dijo que no!!!, que eras niña con una cara de terror por el posible error. Nos reímos con tu papá y le dijimos que no se preocupara, que estaba todo bien y que sabíamos que eras una niña y le contamos que te llamarás Matilde.
Por la tarde fuimos las dos a yoga, hicimos todos nuestros ejercicios y tú no paraste nunca de saltar en mi pancita, espero que sea porque te gusta mucho esto de la meditación y las elongaciones. La próxima vez que tenga clases voy a sacar unas fotos para que conozcas los lugares que visitamos mientras crecías dentro de mi.
Te queremos mucho
Paulina y José